Opinión

Yemen y la agenda fracasada de Biden en Oriente Medio

Yemen y la agenda fracasada de Biden en Oriente Medio

La reciente visita del mandatario estadounidense a Arabia Saudita confirma los verdaderos objetivos del clan Al Saúd: borrar del mapa a cualquier sujeto internacional que no obedezca sus deseos. Por Sdenka Saavedra Alfaro.
Sdenka Saavedra Alfaro
Tuesday 19 de Jul.
Yemen y la agenda fracasada de Biden en Oriente Medio

Sdenka Saavedra Alfaro[1]

La situación humanitaria que sufre Yemen no tiene parangones, ya que cada dos horas una madre y seis bebés recién nacidos mueren debido a la situación humanitaria provocada por el régimen absolutista y monárquico de Arabia Saudita; según el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Ya son 8 años desde que la invasión de la coalición saudí acribilla a esta nación, produciendo la mayor crisis humanitaria, donde más del 80% de su población sufre de hambruna; así como alrededor del 66% de los 30.5 millones de habitantes yemenís carecen de acceso a salud básica.

De los 4.2 millones de personas desplazadas el 73% son niños y mujeres, así como se debe señalar que más de 3.000 niños yemenís han muerto desde el 2015, 973 fueron asesinados por ataques aéreos, mientras que 584 perdieron la vida en el frente de la guerra, otros 250 baleados y 152 por minas terrestres.  Se debe destacar que los organismos pro Derechos Humanos no dejan de alertar de las consecuencias catastróficas de esta agresión, sin embargo, Riad ha hecho caso omiso a las voces que le exigen poner fin a su barbarie bélica.

No se debe olvidar que Arabia Saudita junto con sus aliados bajo la capa de EEUU invadió Yemen el 2015, invasión que está llevando a la muerte a toda una generación de niños. 

Los enemigos de este país  ya no sólo son bombas, sino también el hambre y las enfermedades como el cólera o la difteria; violaciones a los Derechos Humanos que no son mostrados por los medios corporativos, una agresión desmedida que ni la propia ONU puede frenar con lo cual podemos constatar que esta “organización creada para la Paz” no salvaguarda y protege los intereses de la humanidad; sino la de los poderosos, quienes con su dinero y su fuerza nuclear y militar doblegan y construyen resoluciones y normas “vinculantes” que solo les favorezcan tanto a ellos como a sus vasallos, gendarmes y todo su séquito carroñero. 

En octubre de 2021 el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) informó que 10.000 niños yemenís habían sido asesinados o mutilados desde que el régimen saudí inició la guerra.  Según los datos, 11 millones de niños necesitan asistencia humanitaria de los cuales 400.000 sufren de desnutrición grave.

Estos asesinatos, bombardeos y estrangulamientos por aire y por tierra   cometidos por los saudíes bajo el patrocinio de EEU, son un oprobio para el mundo, peor aún, viniendo de un país que dice ser “el custodio de los dos lugares santos del islam” —Meca y Medina —, que aplica lo que dice su libro sagrado el Corán y practica las enseñanzas del Profeta Muhammad...

¿Acaso la monarquía saudita tiene el derecho y la moral para decir que son musulmanes, cuando descaradamente asesinan a niños y mujeres en un país islámico como lo es Yemen?

La reciente visita del mandatario estadounidense a Arabia Saudita confirma los verdaderos objetivos del clan Al Saúd: borrar del mapa a cualquier sujeto internacional que no obedezca sus deseos, en un escenario paradójico a los DDHH; ya que el príncipe heredero Muhammad Ben Salmán está denunciado por su presunto papel en el asesinato del periodista del Washington Post, Jamal Khashoggie el 2018, quien fue descuartizado vivo en el Consulado Saudita en Turquía. 

Por otro lado, ha sido tal el fracaso de Biden, que no logró convencer a la “familia real”   y sus socios — Consejo de Cooperación del Golfo — para incrementar la producción de petróleo, tan sólo logró que se aumente la producción a más del 13 millones de barriles diarios pero hasta el 2027, ya que uno de los objetivos de su viaje fue para reducir los precios de la gasolina en su país, pues según datos de la asociación estadounidense del automóvil muy pronto el precio de este combustible alcanzará un promedio nacional record de 4.85 dólares por galón, eso de seguro le seguirá preocupando al inquilino de la Casa Blanca.

EEUU, ya no tiene credibilidad y mucho menos legitimidad en las relaciones internacionales, en un mundo multipolar donde no solo pierde políticamente sino comercial y económicamente ante la emergencia de Rusia, China, Irán y los BRICS. 

Su apoyo y sostenimiento a los regímenes como los de la casa Al Saúd no es de ahora sino desde siempre, así, por ejemplo, apoyó al Sha Pahlavi de Irán, a Noriega en Panamá, Ferdinand Marcos en Filipinas, Chamorro en Nicaragua, Batista en Cuba, a Pinochet en Chile; etc. 

Lo único que hizo Biden con su presencia en la zona, fue anteponer el petróleo a los Derechos Humanos, su discurso ante la Cumbre del Consejo de Cooperación del Golfo fue claro, pues no pronunció la palabra “democracia”, sólo dijo que “EE.UU. siempre promoverá los derechos humanos”.…en tal sentido; ¿Él y sus socios tendrán moral para hablar de democracia, libertad y derechos humanos?

Sdenka Saavedra Alfaro
 

[1] Escritora y periodista boliviana antiimperialista.


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