Las denuncias por ataques de falsa bandera por parte del régimen israelí se sumaron a la guerra que Estados Unidos y el régimen sionista impusieron a Irán.
Funcionarios iraníes acusaron a israel de realizar acciones militares contra instalaciones energéticas y civiles en el Golfo, con el objetivo de arrastrar a los países árabes a la guerra iniciada tras los bombardeos de Tel Aviv y EE.UU. contra Teherán.
La acusación surge en medio de rumores que atribuían a Irán la responsabilidad de esos ataques, algo que Teherán negó firmemente, asegurando que solo apuntaba a bases y activos estadounidenses como represalia.
Según los funcionarios iraníes, varios de los ataques recientes en el Golfo fueron ejecutados por Israel con drones, en lo que describen como un intento calculado de provocar ira regional. “Estos ataques son obra de Israel, no de Irán, y buscan sabotear la paz en la región”, indicó un portavoz al medio Middle East Eye.
En los últimos días, Arabia Saudí ha reportado múltiples agresiones con drones y misiles, incluyendo incidentes que tuvieron como objetivo la Base Aérea Príncipe Sultan, la refinería de petróleo Ras Tanura y sitios en Riad, aunque sin indicar de dónde procedían. También fue atacado el Puerto de Duqm, en Omán.
En este marco, dos fuentes iraníes dijeron al medio que la agencia de inteligencia exterior de Israel, el Mossad, ejecutó los ataques utilizando una red de agentes y logística ya establecida dentro de Irán.
Aseguraron que las autoridades actualmente están localizando almacenes utilizados por el Mossad para guardar drones, y una de las fuentes declaró: “No nos sorprendería que existan tales almacenes y salas operativas en otros países de la región”.
Otra fuente iraní sostuvo que Teherán había informado de manera privada a Arabia Saudí que no era responsable del ataque a la instalación de Ras Tanura de Saudi Aramco, que alberga la refinería nacional más grande del reino y constituye un terminal clave de exportación de petróleo. “Este es un esfuerzo israelí para sabotear la paz regional y las alianzas entre vecinos”, insistió.
Asimismo, el lunes, el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Majid Takht-Revanchi, había negado que su país estuviera detrás de las explosiones, aunque sí ha reconocido haber lanzado ataques contra activos militares estadounidenses.
Ahora bien, reportes anteriores han indicado que el Mossad mantiene una extensa red de agentes e informantes dentro de Irán, y que ha estado vinculado previamente a varias operaciones encubiertas contra objetivos iraníes.
Entre las operaciones pasadas atribuidas a Israel se incluye el asesinato de un alto científico nuclear iraní mediante un arma controlada a distancia, ciberataques a la infraestructura nuclear de Irán y la incautación de un gran archivo de documentos nucleares.
Las acusaciones surgen mientras los Estados del Golfo enfrentan una creciente presión de Washington para apoyar la campaña contra Irán. Durante una reciente reunión virtual de ministros de Relaciones Exteriores del Consejo de Cooperación del Golfo, funcionarios dijeron que la opción de responder a los ataques iraníes seguía siendo considerada para proteger la seguridad regional.
En ese marco, el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, ha intentado tranquilizar a los estados vecinos, diciendo que Teherán respeta su soberanía y actúa únicamente en defensa propia.
“Sus majestades, jefes de estados amigos y vecinos, hemos trabajado junto a ustedes y mediante la diplomacia para evitar la guerra, pero la agresión militar estadounidense-sionista nos dejó sin otra opción que defendernos”, dijo Pezeshkian el miércoles.
Asimismo, el mandatario iraní se dirigió a los líderes de Oriente Medio en un mensaje publicado en la red social X, diciendo que la seguridad y estabilidad deben lograrse mediante esfuerzos conjuntos. “Creemos que la seguridad y estabilidad de la región debe alcanzarse a través de los esfuerzos colectivos de sus países”, dijo, enfatizando la necesidad de cooperación en lugar de intervención extranjera.
Pezeshkian insistió en que Irán había buscado evitar la guerra mediante compromisos diplomáticos con los líderes regionales.
Fuente: TRT