Estados Unidos se enfrenta a crecientes dificultades para contrarrestar el control de Irán sobre el estrecho de Ormuz, ya que los informes de los medios israelíes señalan la incapacidad de Washington para formular mecanismos eficaces para superar lo que se ha descrito como un bloqueo marítimo impuesto por Irán.
Según el periódico israelí Israel Hayom , la administración estadounidense aún no ha desarrollado una estrategia viable capaz de alterar el equilibrio en esa vía marítima estratégica, donde Irán ha ejercido una influencia dominante tras la escalada provocada por los ataques conjuntos entre Estados Unidos e Israel.
El informe indica que el presidente estadounidense Donald Trump se encuentra ahora ante un complejo dilema. Continuar con la escalada conlleva el riesgo de arrastrar a Washington a una guerra prolongada que superaría con creces las expectativas iniciales, con importantes consecuencias económicas que ya se están materializando .
De hecho, las perturbaciones en el estrecho ya han provocado fuertes aumentos en los precios mundiales de la energía e inestabilidad en el mercado.
En una evaluación paralela, Haaretz reconoció que Irán parece ser el actor que marca el ritmo de la guerra, iniciando movimientos estratégicos mientras que Estados Unidos e "Israel" se ven obligados a reaccionar ante los acontecimientos sobre el terreno.
Esta dinámica refleja un cambio más amplio en el conflicto, donde las acciones calculadas de Teherán, particularmente en el ámbito marítimo, han impuesto nuevas limitaciones operativas a sus adversarios.
Los analistas han señalado que Washington subestimó la voluntad y la capacidad de Irán para restringir el estrecho de Ormuz tras los ataques iniciales, lo que complicó aún más la planificación estadounidense.
En medio de estos acontecimientos, las señales de divergencia entre los líderes estadounidenses e israelíes se hacen cada vez más visibles.
Según Haaretz , Trump busca activamente una salida a la guerra , mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, parece empeñado en prolongar la confrontación por sus propias consideraciones estratégicas.
El informe sugiere que las tensiones entre ambas partes ya han comenzado a aflorar, y la cuestión central ahora radica en cuándo estos desacuerdos se convertirán en intercambios abiertos de acusaciones.
Desde el 28 de febrero, Irán ha sido objeto de constantes ataques estadounidenses e israelíes contra infraestructura civil, zonas residenciales y recursos económicos clave. Estos ataques marcaron el inicio de una guerra de mayor envergadura que ha desestabilizado la región y perturbado los mercados globales.
En respuesta, Irán ha ejercido su derecho a la legítima defensa llevando a cabo operaciones contra bases militares estadounidenses y territorios ocupados por Israel.
Desde entonces, el enfrentamiento se ha convertido en una crisis regional más amplia, y el estrecho de Ormuz se ha erigido como un escenario central donde Irán continúa ejerciendo su influencia estratégica.
Fuente: Al Mayadeen