Marzo de 2026 pone de manifiesto el cambio hacia una guerra de desgaste extenuante, donde los constantes enfrentamientos están poniendo a prueba los recursos militares, las finanzas y la estabilidad interna de Israel. A pesar de sus avanzadas capacidades y el apoyo externo, las operaciones han tenido dificultades para lograr resultados de seguridad duraderos, ya que la expansión de los frentes y la persistente presión asimétrica hacen que la resistencia, y no la superioridad, sea cada vez más el factor decisivo.
Fuente: Al Ahed