Estimado Kevin Johansen,
Hace pocos días, y en relación al anuncio de tu presentación en Israel el próximo 17 de mayo, algunos de nuestros compañeros de la Campaña internacional BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) contra el Apartheid y el genocidio ejercido por el Estado de Israel contra el pueblo palestino, han estado intercambiado tuits con vos para instarte a que canceles tu show. Amablemente nos diste algunas razones por las que has decidido mantener tu decisión de continuar con tu gira hacia Israel. Por eso optamos por hacerte llegar esta carta pública, tanto a vos como a tus fans en Argentina y en el mundo, de manera que ellos también conozcan las condiciones en las que se desarrolla el apartheid, el sometimiento y la limpieza étnica del pueblo palestino.
En tus tuits manifestás que no vas a actuar para el gobierno de Israel, sino para el pueblo. Que los pueblos, en definitiva, son los destinatarios de tu arte. Precisamente queremos hablarte de un pueblo que nunca podría acceder a tú arte: el palestino. Como te habrás enterado, más allá del intento de los grandes medios por ocultarlo o disimularlo, hace menos de un año el pueblo palestino sufrió la masacre de más de 2000 personas, la gran mayoría civiles, entre los que se cuentan 500 niños, en lo que se conoció como ?Operación Margen Protector?. Estas ?operaciones? se repiten cada dos o tres años con diferentes nombres pero con semejante cantidad de víctimas inocentes. Desde que fueron ocupadas sus tierras hace ya 70 años, los palestinos son víctima sistemática de una limpieza étnica que se ejerce a través del asesinato, la tortura (incluso de niños), el desalojo, la demolición diaria de viviendas y el hostigamiento permanente. Y esto es llevado a cabo no sólo por el ejército israelí, sino que cuenta con la complicidad explícita o silenciosa de la gran la mayoría de los ciudadanos comunes. Esto ha quedado claro no sólo con la reelección del Primer Ministro Netanyahu por parte del pueblo israelí inmediatamente después de la masacre ?Margen Protector?, sino también por el hecho que casi todos los ciudadanos y ciudadanas israelíes están asociados al ejército, sea como conscriptos o como reservistas.
Decís que tu arte se dirige a los pueblos. No podríamos estar más de acuerdo, en general, con esa concepción. Pero al contextualizarlo histórica y políticamente, el concepto se vuelve polémico.
¿Estarías de acuerdo con tus propias palabras si las dijera un artista en gira, por ejemplo, en el Berlín de 1936? ¿Estarías de acuerdo con ese argumento si un artista lo utilizaba para presentarse ante la población blanca de Sudáfrica en tiempos del Apartheid? Estamos seguro que no.