En la cultura de los países árabes la vida de los invitados (y los vecinos) es muy valorada. El hospedaje o recibimiento consiste en dar y ofrecer lo mejor de sí y de la casa, pues el visitante ha dedicado un minuto de su tiempo para venir a visitarlo a usted y a su hogar, por tanto, los invitados tienen prioridad sobre el dueño.