Netanyahu busca votos: Invasión, demoliciones y detenciones en Cisjordania
Fuerzas israelíes arrestaron a decenas de palestinos en Cisjordania, demolieron 80 viviendas en Dahiya e invadieron la Mezquita de Al-Aqsa.
Las fuerzas de la ocupación de «Israel» intensificaron durante la madrugada de este lunes sus incursiones y campañas de allanamiento en ciudades, campamentos y localidades de Cisjordania y la Jerusalén ocupada.
Según informes de medios palestinos, las operaciones militares derivaron en la detención de ciudadanos y exprisioneros liberados, además de provocar heridos civiles por disparos de los efectivos sionistas.
En la provincia de Tulkarem, los militares enemigos arrestaron a nueve personas tras irrumpir en viviendas de la zona.
De forma paralela, en la provincia de Yenín las fuerzas enemigas capturaron a seis ciudadanos, entre ellos los jóvenes Mohammad Nazzal y Yazan Shawish.
En la localidad de Qabatiya, durante la incursión a una vivienda, un poblador palestino resultó herido de gravedad media y requirió traslado hospitalario.
Las redadas afectaron igualmente al sur y centro del territorio ocupado. En Hebrón, las tropas detuvieron a cinco personas, incluido el expreso liberado Mahmoud Abu Sel, de 30 años, mientras que en Belén cuatro ciudadanos resultaron arrestados.
La violencia militar se extendió a Nablus con la captura de dos personas, a Tubas en el sector de Ras al-Far’a, y a la localidad de Beit Rima en Ramallah, donde también fue detenido el exprisionero Atta Hazem Al-Rimawi.
Demolición masiva de viviendas e irrupción de colonos en Al-Aqsa
En el sur de la Palestina ocupada, las excavadoras de la ocupación iniciaron la demolición sistemática de los inmuebles pertenecientes a 80 familias en la aldea de Dahiya, dejando a decenas de residentes en la intemperie como parte de las políticas de desplazamiento forzado y castigo colectivo.
Simultáneamente, decenas de colonos extremistas invadieron los patios de la bendita Mezquita de Al-Aqsa, protegidos por un fuerte despliegue de la policía de la entidad sionista.
Durante el asalto, los extremistas realizaron recorridos provocadores y rituales talmúdicos en la explanada del recinto sagrado.
La incursión contó con la participación directa de soldados del «ejército» de la ocupación, acto que constituye una grave profanación y una escalada deliberada contra los santuarios islámicos de la Jerusalén ocupada.
FUENTE: AL MAYADEEN