La fabulosa ciudad de los nabateos, esculpida en las rojizas rocas del desierto jordano, permaneció durante siglos en la nube de las leyendas, hasta que Johann Ludwig Burckhardt la redescubrió para los occidentales en 1812. Este explorador suizo estudió la lengua árabe y el islam, para así disfrazarse de musulmán y mezclarse con la gente de la zona. Una conversación entre beduinos escuchada furtivamente le dio por fin la pista de la ubicación. Pretendiendo ir a visitar la tumba de Aaron, cercana a las ruinas, pudo al fin penetrar en el laberinto rocoso y descubrir los templos esculpidos que encerraba. Prometió a los guías no revelar el secreto pero, cinco años después de su muerte, se publicó un libro en el que describía al detalle la maravilla descubierta.
Más leídas
1
La idiotización de la sociedad como estrategia de dominación
2
Renunció todo el gobierno de Finlandia por no cumplir con lo prometido en campaña
3
Bolivia dará doble pago de aguinaldos por crecimiento económico
4
Los gorriones nos dan el alerta, están desapareciendo por la contaminación de las ciudades
5
Por primera vez los bomberos de Nueva York reconocen que las Torres Gemelas fueron demolidas con explosivos
Lo último
11:43
América Latina y Caribe
La fuga de Flavio Bolsonaro expone la complicidad de Milei con la ultraderecha regional
11:33
Régimen Israelí
Netanyahu se aferra al poder en medio de un escrutinio ajustado y denuncias de fraude
13:30
América Latina y Caribe
Chile aprueba el Día de Solidaridad con Palestina y desafía la política de Kast
13:01
América Latina y Caribe
¿Brotado? Milei aún no saluda a Lula tras la victoria sobre Bolsonaro Jr.
13:05
Europa