El escándalo del Ueno Bank reconfigura el mapa político paraguayo
La quiebra de Ueno Bank, uno de los bancos privados que más había crecido en Paraguay en los últimos años, no solo desencadenó en la renuncia del presidente Santiago Peña, y un posible juicio en su contra, sino que también abre interrogantes acerca del futuro político de la nación y la imagen de modelo económico, señalaron expertos a Sputnik.
El juicio político promovido contra el todavía mandatario sudamericano por la oposición paraguaya, pero apoyado por el oficialista Partido Colorado, apunta hacia las responsabilidades políticas de Peña detrás de la insolvencia del banco, posibles actos de corrupción de su Administración para favorecer a la institución e incluso el conflicto de intereses, dado que el propio señalado era accionista de la entidad y el ahora expresidente del Banco Central de Paraguay, Carlos Carvallo, fue su titular.En diálogo con Sputnik, el abogado y analista político paraguayo Leonardo Gómez Berniga apuntó que Peña no solo tenía acciones en Ueno Holding, sino también bonos de ITTI Saeca, otra de las empresas del Grupo Vázquez, firma que engloba todos estos negocios y es liderada por Miguel Vázquez, el empresario de 36 años que fundó la empresa como una financiera y la llevó a convertirse en uno de los bancos con mayor crecimiento en el país.Tras la caída de Ueno Bank, Vázquez fue uno de los primeros en ser detenido por la Justicia paraguaya por "lesión de confianza" y posibles irregularidades detrás de la insolvencia de la organización.Para Gómez Berniga, una de las claves detrás de la responsabilidad política de Peña está en que el crecimiento vertiginoso de Ueno Bank —que recién en 2023 dejó de ser financiera para ser reconocida como banco— se respaldó sobre beneficios aportados desde el Ejecutivo que lideró.
"Hay que poner el foco en que este crecimiento exponencial que tuvo este banco se hizo principalmente con fondos públicos", apuntó, señalando que Peña otorgó a este banco el manejo de fondos jubilatorios del Instituto de Previsión Social, e incluso ordenó que varios ministerios abrieran cuentas en la institución.
Una mancha a la imagen de Paraguay
También consultado por Sputnik, el economista paraguayo Virgilio Noel apuntó que desde el Gobierno de Peña también se promovieron leyes "para beneficiar a este banco", que a su vez "otorgó créditos a personas vinculadas al entorno político sin la capacidad de pago necesaria para responder".El especialista reconoció que el caso generó "una situación política realmente candente" como consecuencia de las discrepancias a la interna del Congreso, donde algunos legisladores mantienen la postura de no aceptar la renuncia del mandatario sudamericano para seguir adelante con el juicio político, evitando así que su salida voluntaria lo convierta, tal como estipula la Constitución paraguaya, en futuro "senador vitalicio" con sus respectivos fueros."Hay un daño importante a la imagen del país. La situación de Paraguay es vista a nivel mundial y la mancha a la imagen del país ya está hecha", lamentó el economista.AcentosLa renuncia de Peña y el futuro de Paraguay: "Es la crisis más importante en 30 años"hace 13 horasAún así, Noel consideró que el sistema financiero paraguayo "hasta el momento se muestra sólido" y el escándalo no parece amenazar con extenderse hacia otras entidades.Además, recordó que el sistema bancario paraguayo cuenta con un Fondo de Garantía que, según anunció el Banco Central paraguayo en las últimas horas, será utilizado para cubrir la totalidad de los depósitos de los ahorristas que tenían hasta unos 228 millones de guaraníes, algo más de 37.000 dólares.En una institución bancaria que había captado mayormente a trabajadores informales y de bajos ingresos, la cifra permitirá resarcir a la gran mayoría de los damnificados. Asimismo, aclaró, muchos trabajadores y comerciantes informales que requieren "del día a día" para subsistir no han podido acceder a sus cuentas en los últimos días.
La oposición tiene una oportunidad "inédita" para 2028
Cuando la salida de Peña termine de ser oficializada por el Congreso, el cargo de presidente quedaría en manos de Pedro Alliana, el actual vicepresidente.Para Gómez Berniga, el nombre de Alliana puede no ser suficiente para asegurar que vuelva la calma al oficialismo paraguayo, en tanto fue, con su reciente decisión de buscar ser candidato a presidente en 2028, el protagonista de "una crisis" interna que enfrentó al propio Peña con el que hasta hace poco era su padrino político, el expresidente Horacio Cartes (2013-2018).El analista comentó que, mientras la definición de candidaturas parecía haber presentado "a un Santiago Peña mostrando todo su potencial" al obtener una victoria en esa disputa interna, el escándalo con Ueno Bank generó "un giro total" que lo tiene ahora encabezando "un sector totalmente destruido y un Cartes que vuelve a la primera plana, por ejemplo, respaldando públicamente el juicio político contra el presidente de su propio partido".
"La crisis tiene varias aristas y está generando mucha indignación e incluso giros totalmente inesperados en actores que antes tenían una posición oficialista, muy cercana a Peña, y que hoy prácticamente piden que caigan todos los que tengan que caer", aseveró el analista.
Fuente: Sputnik